8 de octubre de 2017

Castigo en las elecciones a gobernadores


-Muchos estamos molestos por el caos económico que se vive en estos momentos. Inflación sin precedentes. Empresarios que suben los precios de los productos alimenticios de forma desaforada, a veces hasta diariamente, basándose falsamente en los valores fijados por DolarToday.

-Existe una ausencia casi total de instituciones del Estado que pongan coto a esta grave ola de especulación. Nadie sabe dónde está la Sundde, Sudeban, Sudeaseg, el ministerio de Alimentación, el de Salud.

-La indignación es generalizada. Aunque el Presidente Maduro propuso a la Asamblea Nacional Constituyente 8 leyes para intentar contener la inflación y la especulación, incluyendo el denominado Plan 50, no hemos tenido como población mayor respuesta sobre cuándo se aprobarán las leyes y se implementará este plan. Todo lo contrario, los precios de muchos de los productos que estarán enmarcados en estas leyes siguen subiendo desaforadamente. Los constituyentes, funcionarios y políticos no ofrecen respuesta en el tema.

-En medio de esto, llegamos las elecciones de gobernadores del 15 de octubre. Y sabemos que muchas personas revolucionarias dicen que no irán a votar. Señalan estar decepcionadas de la poca acción de la Asamblea Nacional Constituyente. Sentimos que hay un clima muy parecido al del 6 de diciembre de 2015.

-Carlos Ocariz, alcalde del municipio Sucre (el segundo más grande de Caracas), es el candidato de la oposición para ser gobernador de Miranda. Su partido, Primero Justicia, tuvo un papel protagónico en las guarimbas y protestas violentas que sacudieron al país entre abril y julio, dejando unas 160 personas asesinadas.

-Aunque el 90 por ciento de los recursos del municipio Sucre provienen de ingresos propios (recaudación de impuestos, cobros por aseo urbano, etc.), el municipio se mantiene en un estado paupérrimo. La redoma de Petare es sinónimo de caos, delincuencia y está completamente dominada por mafias y por vendedores informales. La recolección de basura en el municipio es irregular y caótica, aún cuando es una de las más caras del país.


-Ni siquiera las urbanizaciones del este de Caracas que tanto apoyaron a Ocariz y su partido durante las "guarimbas" han sido recompensadas por su accionar; muchísimo menos los sectores populares. En ambos lugares hay elevados índices de delincuencia, inseguridad, calles sucias y destruidas, pobre recolección de basura y muy pocas obras de infraestructura.

-Ocariz no ha hecho absolutamente nada contra la guerra económica. No le interesa hacer nada, pues culpa de la misma a Nicolás Maduro, y afirma que hay que sacarlo del poder "para que esto acabe". Los mercados de la alcaldía de Sucre que vemos algunos días de la semana ofrecen precios iguales o superiores a los grandes supermercados del país, y no constituyen, salvo excepciones muy puntuales, una forma de ahorrar.

-Quienes circulamos con frecuencia entre los municipios Sucre y Libertador notamos el marcado contraste entre uno y otro: la presencia de funcionarios policiales en el centro de Caracas es mucho mayor que la que se ve en el municipio Sucre. El sector cultural está mucho más desarrollado, hay más obras y más eventos. Los comerciantes, por lo general, tienen mucho más éxito en el centro y oeste de Caracas, que en el este. Es raro ver locales comerciales  en el centro que estén cerrados o fuera de funcionamiento, algo cotidiano en el este de la ciudad.

-El problema del agua es poco mencionado, pero es muy grave: muchos sectores del municipio Sucre recibimos agua apenas dos o tres días a la semana. Lo mismo puede decirse con la iluminación pública.

-Si no fuera por la polarización política que hay en nuestro país, nadie consideraría seriamente premiar a Ocariz como gobernador: ni chavistas, ni mucho menos los opositores tan obsesionados con la eficiencia. Si la oposición va a votar por Ocariz, no es por premiar su eficiencia o su trabajo duro, sino por el mero hecho de "no querer a un chavista más" en el poder.  Cualquier opositor de base te lo confesará en privado.

¿Votar con la cabeza, o con las emociones?


-Ni los opositores que están votando por Ocariz, ni los chavistas que se están negando a votar están actuando con racionalidad. El voto tiene que ser un acto racional, pensado y meditado. No puede ser un acto tomado emocionalmente, por rabia o por necesidad de desquitarse por algo. Un chavista que no vaya a votar, o que vote por la oposición, no va a lograr que los precios se estabilicen, que los productos reaparezcan o que la Sundde cumpla con su trabajo.

-Creemos que la posibilidad de tener un gobernador de Miranda capaz de sentarse a trabajar con el gobierno nacional es algo fundamental para resolver nuestros problemas. Héctor Rodríguez podría sentarse a trabajar con el ministro de Relaciones Interiores para incrementar la presencia de efectivos policiales en Miranda. Podría trabajar con el ministro de Ecosocialismo para revisar los retrasos en la construcción del Sistema Tuy IV y solucionar los problemas de agua. Podría sentarse con Corpoelec y ayudar a solucionar los problemas con la iluminación pública. Esperemos que también se siente a trabajar con los entes responsables de la alimentación y resuelvan los graves problemas que tenemos.

-Carlos Ocariz difícilmente querrá sentarse con el gobierno nacional para buscar estas soluciones. Nunca lo hizo como alcalde. Todo lo contrario: si Ocariz gana, en unos meses argumentará que la única forma de solucionar los problemas de Miranda es DERROCAR A MADURO. Peor aún, instará a que salgamos a las calles a hacer guarimbas y protestas violentas. ¿Quienes morirán ahora? ¿Nuestros familiares y amigos? ¿Nosotros mismos? ¿O hasta nuestros hijos?

-Las organizaciones de base de estado Miranda (consejos comunales, comunas, CLAP, organizaciones vecinales), ¿podrán ir ante el gobernador Ocariz y exigirle solución a sus problemas? Pregúntele a las que hacen vida en el municipio Sucre si él, como alcalde, les ha ayudado.

-La interacción de Héctor Rodríguez con el gobierno nacional será fundamental, y estamos seguros de que un gobierno que quiere lograr la paz en la capital venezolana y el país, querrá sentarse a mejorar los problemas de los 4 municipios caraqueños están en el estado Miranda, así como de los municipios "satélites" donde viven cientos de miles de personas que diariamente se desplazan a la capital.

-No olvidemos, por otro lado, que la oposición y sus aliados empresariales siempre han tomado acciones como las que vivimos hoy, justo antes de todos los procesos electorales. Precios altos, escasez de alimentos y medicinas, apagones, fallas en el agua potable, telefonía celular e Internet; retrasos en el Metro, sabotaje desde las instituciones. No es la primera vez que nos pasa. Ojalá y el gobierno se esforzara para que esta fuera la última vez. Pero aún así, no dejemos que el desánimo o los problemas nublen nuestra capacidad de decidir de forma racional.

Castigo, ¿sí o no?


-Muchos chavistas hablan de aplicar un "voto castigo" negándose a votar este domingo. No puedo hablar por otros estados del país cuya realidad no conozco a profundidad, pero creo que el permitir que Carlos Ocariz llegue a ser gobernador de Miranda será un castigo para nosotros mismos, del que nos arrepentiremos muy pronto.

-¿Te molestan las decisiones que toman ciertas jefaturas del PSUV y quieres expresar tu descontento? Irreverencia en la discusión, pero lealtad en la acción, decía el comandante Hugo Chávez. Hay muchas formas de expresar este descontento como chavistas. No dejemos de usar todos los vehículos disponibles para decir lo que pensamos, pero sin tomar decisiones que sólo nos dañarán a nosotros.

-¿Aún quieres aplicar un "voto castigo"? Algunos proponen votar por Héctor Rodríguez o el candidato revolucionario que corresponda a tu estado, pero usando otra tarjeta que no sea la del PSUV: Están el PCV, PPT, Podemos, NCR, MEP, Tupamaro, UPV, Alianza para el Cambio u ORA. En mi opinión, es una propuesta muy válida, que debería convocar al PSUV para que se siente a conversar con aquellos partidos revolucionarios que siempre nos han apoyado. Soy de quienes piensa que el PSUV tiene mucho más que dialogar con camaradas revolucionarios de partidos aliados, que con golpistas como Julio Borges o Freddy Guevara. Ojalá puedan recapacitar al respecto.

-Vota por aquel que se siente a trabajar con el gobierno nacional para resolver nuestros problemas y continuar luchando por el socialismo que inició el comandante Hugo Chávez.

-No podemos finalizar este artículo sin recordar nuevamente, tanto al gobierno nacional como a los miembros de la Asamblea Nacional Constituyente, la urgencia de resolver los problemas económicos del país, que tienen frustrados, molestos y pasando mucha necesidad a millones de venezolanas y venezolanos, en particular a los chavistas y revolucionarios que tanto se han sacrificado apoyando nuestro proceso revolucionario. Sabemos que esfuerzos como los CLAP y la política de aumento de sueldos han sido de gran importancia, pero es necesario tomar más decisiones.

27 de agosto de 2017

¿Deben ser reguladas las redes sociales en Venezuela?

Asamblea Nacional Constituyente en Venezuela
Recientemente, fui invitado por el Ministerio de Comunicación e Información, junto a dos grandes comunicadores y camaradas y maestros como Víctor Hugo Majano y Ernesto J. Navarro, a dar una charla sobre redes sociales. Agradezco inmensamente la invitación.

Algunos medios que reseñaron la charla dieron a entender que estamos exigiendo la regulación de las redes sociales, y de allí otros comenzaron a hablar incluso de "censura". Como este tema es tan delicado, preferí escribir de mi puño y letra lo que pienso al respecto.

Cuando se plantea que un Estado supervise y regule una actividad cualquiera, siempre hay alertas y voces a favor y en contra. Pero la verdad es que no estamos hablando de nada del otro mundo. La gran mayoría de los países del mundo tienen leyes que regulan y supervisan actividades de todo tipo, incluyendo económicas, industriales, bancarias y comunicacionales, producto de décadas de discusiones e interacciones entre políticos, empresarios y ciudadanos organizados. Aquí no estamos hablando de socialismo, comunismo ni nada parecido: son simplemente las reglas que han surgido desde nuestras propias democracias capitalistas.

Si usted quiere ir a cualquier país y vender un producto u ofrecer un servicio, tiene que solicitar numerosos permisos y cumplir decenas de leyes al respecto. Y no estamos hablando sólo de Corea del Norte o China. Países como Estados Unidos, Inglaterra, Alemania o España tienen fuertes regulaciones para quienes deseen establecerse en esos países y fundar allí nuevas empresas.
  • Quien quiera vender alimentos en otro país, tiene que solicitar diferentes permisos en los ministerios o autoridades de salud o de alimentación, y sabe que su producto será sometido a inspecciones. Muy probablemente tendrá que especificar todos los ingredientes que contiene, y si alguno de ellos está prohibido o restringido, tendrá que modificar el producto.
  • Quien quiera vender un medicamento, tiene que solicitar permisos y someter el producto a innumerables pruebas e inspecciones, muchas de las cuales pueden tomar meses o años en realizarse.
  • Si usted va a establecer su empresa en otro país, tendrá que cumplir las leyes y regulaciones laborales, que son distintas en cada nación y suelen regular el número de horas de trabajo, las horas extras, el pago de vacaciones, bonos navideños, prestaciones, e incluso la nacionalidad del personal que usted contrate.
  • Si usted va a crear un nuevo medio de comunicación, van a haber muchísimas más regulaciones que cumplir, tanto en el área del espectro radieléctrico, como en lo que se refiere a capital, contenidos, horarios, tiempo de publicidad, lenguaje, violencia, sexo, calificación del personal, etc. 
  • Incluso hay países capitalistas con severas leyes antimonopolio, o que prohíben que dueños de medios de comunicación se dediquen a otras actividades, como la banca.
Por ejemplo: McDonald's entró a países de todo el mundo y se convirtió en símbolo de la globalización. Es cierto que su comida es una basura que llena a nuestros hijos de grasas y chatarra, y contrata a nuestros jóvenes para explotarlos en condiciones paupérrimas, prohibiendo además la sindicalización. Pero el hecho es que, si no hubiera un estado y unas leyes que regulen a McDonald's, la cosa sería mucho peor: su comida sería aún más dañina, su refresco sería aún más perjudicial y sus tratos laborales serían peores. Mientras exista un Estado, siempre habrá una esperanza de que nuestro Ministerio de Salud obligue a McDonald's a mejorar su comida y de que el Ministerio del Trabajo sea más severo con la empresa, para beneficio de todos.

Foto tomada de Misión Verdad
Al igual que McDonald's, las empresas de redes sociales, como Twitter, Facebook o Google, son justamente eso: empresas con fines de lucro. Su misión no es lograr que podamos comunicarnos mejor y ser más felices, al igual que McDonald's no tiene como misión nutrir a la población, cuidar nuestros hábitos alimenticios y hacernos más saludables. La finalidad de todas estas empresas es obtener ganancias para sus accionistas. Sólo respetarán nuestras leyes y nuestro modo de vida apenas lo suficiente como para poder seguir funcionando en nuestros países.

Sin embargo, hay una diferencia muy importante entre McDonald's y Twitter: Las empresas de redes sociales son el primer caso en la historia de Venezuela en el que una transnacional puede tener millones de usuarios en nuestro país, pueden influir en nuestro estilo de vida, en nuestras rutinas, en todo lo que hacemos, pero al no tener presencia física en Venezuela no tienen que cumplir con ninguna de nuestras leyes ni dar cuenta de sus actos.

Si McDonald's vendiera hamburguesas en mal estado y envenenara a una importante cantidad de sus usuarios, seguramente habrán personas detenidas y enjuiciadas. Y si el asunto se repite, podría incluso ser expulsada del país. Pero si Twitter permite que los mensajes difundidos a través de ellos le cuesten la vida a una o muchas personas, o incluso que nos lleven a una guerra civil, no hay forma de que ninguna persona en Twitter sea detenida o enjuiciada. Ello porque Twitter no tiene presencia física en nuestro país, ni tiene oficinas en Venezuela.

Las empresas de redes sociales se aprovechan de este vacío legal y de esta nueva realidad histórica para no hacerse responsables de los efectos que causen los mensajes que se publiquen en su red, a pesar de que puedan influir en millones de personas... a diferencia de un canal de televisión, una emisora de radio o un periódico, en los que su dueño sí es responsable de lo que allí se publique. 

Veamos este ejemplo: Como todos sabemos, Estados Unidos es un país cuyas leyes son muy severas cuando se amenaza de muerte a su Presidente, o a sus altos funcionarios. Generalmente, a las pocas horas de que alguien emita una amenaza de muerte en redes como Twitter o Facebook, el Servicio Secreto está a las puertas de su casa, listo para detenerlo. Su cuenta es bloqueada o cerrada. Ninguna empresa de redes sociales estadounidense se resiste a entregar información cuando ocurre alguno de estos hechos, pues todas están establecidas en Estados Unidos y saben que tienen que cumplir sus leyes. 

En otros países como España, hay leyes igual o más restrictivas, y son innumerables los ejemplos de personas que han sido arrestadas por celebrar la muerte de un policía, por promover el odio contra un grupo social, o por presunto enaltecimiento al terrorismo.

La cosa cambia cuando se trata de otros países, como Venezuela. Ya hemos escrito cómo se ha vuelto trivial amenazar de muerte al Presidente de la República, a la presidenta del Consejo Nacional Electorala diputados venezolanos partidarios del chavismo y a meros seguidores del chavismo o periodistas que se identifican con el mismo. Los mecanismos para crear reportes y denuncias dentro de estas mismas redes sociales la mayoría de las veces son ignorados, no se toman en cuenta, o se les responde muy tarde. 

Es tanta la impunidad en este tema, que muchas personas, incluyendo profesionales y profesores universitarios, incluso abogados, escriben amenazas de muerte contra chavistas desde sus cuentas personales, claramente identificadas, donde colocan su propia foto en su perfil y a veces hasta las de sus hijos. 

Permítanme colocar algunos ejemplos muy recientes. Todas las imágenes se pueden ampliar haciendo click sobre ellas.








En Venezuela, se ha vuelto "normal" que una persona en Twitter emita amenazas de muerte con frecuencia, trivializando o deseando la muerte de personas de determinada ideología política. Algunos incluso han publicado las direcciones y teléfonos de estas personas y estimular a la gente a ir hasta allá a matarlos. 

Eso es algo que nuestras leyes (y las de cualquier país del mundo, en realidad), no permitirían si el medio se trata de la radio, la televisión o la prensa escrita. Pero al emitirse en Internet desde una empresa de redes sociales ubicada en otro país, no hay nada que se pueda hacer.








No tuve que hacer gran cosa para encontrar estos tuits. Sólo tuve que escribir "matar chavistas" o "matar a Maduro" en el buscador de Twitter. Nótese además que todos los tuits son de este mes (agosto de 2017), y la gran mayoría tienen menos de una semana de haberse publicado. Si le dedicara más tiempo, podría usar otras palabras claves y extender la búsqueda a otras redes sociales, y encontraría cientos de mensajes similares.






A menudo se dice de forma genérica, falsa e irresponsable que los chavistas son narcotraficantes, mafiosos, asesinos y miembros de una estructura paramilitar llamada "colectivos". Se nota que son acusaciones que ellos mismos no creen. Nadie en su sano juicio se atrevería a acusar o amenazar de muerte a un narcotraficante o un mafioso desde una cuenta pública en una red social, usando su nombre real y su foto. Todos sabemos cómo han tratado los verdaderos narcos a tuiteros en países como Colombia o México que se han atrevido a denunciarlos.

Sin embargo, estas amenazas y falsas acusaciones contra los chavistas tienen dos intenciones:
  1. Intimidar a quienes somos chavistas para que nos avergoncemos y dejemos de serlo, e incluso nos desvinculemos de la política.
  2. Justificar ante la comunidad internacional lo que pueda pasarle a los chavistas en el futuro. Si nos matan, es porque supuestamente somos "narcos" y "mafiosos". Por ende, no importa nuestra vida. Nuestra muerte es necesaria para que ellos logren "la libertad".
Otras cuentas de comunicadores sociales con una gran cantidad de seguidores, como @ElyangelicaNews (corresponsal de  Univision y de Caracol Radio con 195 mil seguidores), @AlbertoRT51 (productor de Telemundo con 231 mil seguidores) o @VVperiodistas (que cuenta con 1.180.000 seguidores) han promovido los llamados "escraches" o acosos contra funcionarios o simpatizantes del chavismo, estimulando a sus detractores a agredirlos, a menudo físicamente, cuando los vean en las calles. Incluso locutores venezolanos como César Miguel Rondón también lo han promovido, aunque luego se retractaron. Las denuncias y reportes no han surtido efecto contra estas u otras cuentas.

No olvidemos, por otro lado, que Venezuela vivió, entre abril y julio de 2017, una serie de protestas muy violentas realizadas por la oposición, llamadas "guarimbas"; que dejaron aproximadamente 160 muertos. No estoy en contra de las manifestaciones pacíficas, pero la enorme mayoría de las convocatorias y los llamados realizados desde las redes sociales fueron en extremo violentos, e incluían el uso de armas caseras, explosivos y morteros, y tenían un único fin: el derrocamiento violento del gobierno actual, y el ejecutar actos violentos, incluyendo asesinatos, contra los simpatizantes del chavismo.

Suplico a la Asamblea Nacional Constituyente venezolana debatir este tema con cuidado y serenidad. Hay que buscar la forma de limitar y detener estos llamados al odio y la agresión, que en otros países jamás serían permitidos. Sin embargo, las leyes y mecanismos que surjan no deben impedir de ninguna manera que una persona, sea chavista u opositora, pueda expresar sus ideas a favor o en contra de nosotros o del gobierno venezolano.

No se trata de libertad de expresión. En Venezuela, todo el mundo critica a Maduro. Hasta los chavistas lo hacemos con cierta frecuencia. No buscamos limitar eso. Pero una cosa es decir "no está bien esto que hizo Maduro", y otra cosa es decir "A Maduro y sus seguidores hay que darles un tiro en la cabeza".

Se trata de evitar que los medios de comunicación, incluyendo las redes sociales, se usen por factores extremistas o fundamentalistas para emitir mensajes de odio que puedan llevarnos a matarnos entre nosotros mismoscomo ocurrió en Ruanda en 1994 a partir de los mensajes transmitidos desde emisoras de radio que causaron un genocidio con más de 800 mil muertos. 

Todos sabemos que es difícil lograr que empresas de redes sociales, ubicadas en Estados Unidos y cuyos dueños y trabajadores sólo se informan a través de medios hegemónicos, puedan comprendernos y adaptarse a nuestra realidad.

Algunas estarán dispuestas a hacerlo, si se conversa directamente con ellas y se les explica con claridad lo que está pasando. Otras, en cambio, se han autodeclarado actores políticos ("Twitter no le va a dar juego a Nicolás Maduro", señaló un exempleado de esa empresa, entrevistado por BBC), se niegan a cumplir las leyes de nuestro país y se aprovechan de lo difícil que podría resultar bloquearlas. De hecho, gran parte de la política comunicacional del gobierno de Maduro se soporta en Twitter, vehículo que usan ministros y políticos para dar anuncios y expresar reacciones y apoyos. 

Sin embargo, por encima de nuestro uso de redes sociales está la soberanía de nuestro país y la seguridad de nuestra población. Es un tema peliagudo y complicado, pero hay que debatirlo y tomar acciones, antes de que las redes sociales sean usadas de nuevo para más y más meses de caos, que le cuesten la vida a aún más personas inocentes.

16 de julio de 2017

¿Por qué Google no muestra la página web del CNE?

En este momento ya es ampliamente conocido que, si abrimos el buscador web de Google y escribimos "CNE" intentando ubicar la dirección web de la página del Consejo Nacional Electoral (CNE, el ente que maneja los procesos electorales venezolanos), Google no nos llevará a la página de dicho ente electoral, como estamos acostumbrados. Nos mostrará como primer resultado, una página completamente distinta y que no tiene relación alguna con el poder electoral venezolano.


En este momento, el primer resultado que muestra Google es una página llamada "registronacional.com", que está llena de publicidad y que, aunque tiene algunas casillas para colocar un número de cédula y hacer búsquedas, no tiene nada que ver con el ente electoral venezolano.


Al seguir bajando en los resultados, la página web del CNE no aparece en ninguno de ellos.

¿Por qué ocurre esto? ¿Por qué Google no muestra la página web oficial del CNE, www.cne.gob.ve, en los resultados de sus búsquedas? ¿Es una maniobra de esta página web contra el gobierno venezolano? Intentaremos responderlo en los próximos párrafos.

Precedentes


En procesos electorales pasados, en 2012 y 2013, la página web del Consejo Nacional Electoral (CNE) fue víctima de ataques cibernéticos que intentaban sacarla de funcionamiento, procedentes principalmente desde el exterior del país. Uno de los ataques ocurrió en abril de 2013, y obligó a una suspensión momentánea del Internet.

No es de extrañar que haya sido blanco de grupos de "hackers" y atacantes cibernéticos de todo tipo, dado que los medios de comunicación, en particular en países como España, Colombia y en la comunidad hispanohablante estadounidense, tienen una fortísima campaña en contra del gobierno venezolano, al que acusan de ser una "dictadura" de forma directa y constante. Por ello, la página del CNE se ha convertido en una especie de "trofeo" u objetivo muy deseado para atacantes de todo tipo: desde jóvenes "hackers" que buscan fama y reconocimiento, hasta grupos con objetivos políticos muy definidos.

Igualmente, no se descarta en este siglo XXI, en el que las grandes potencias están formando batallones de "ciberguerra", que algún país interesado en sabotear las elecciones venezolanas haya podido patrocinar, directa o indirectamente, ataques contra la página web del ente comicial venezolano.

El sacar de circulación a la página web del CNE en un día de elecciones tendría un efecto catastrófico en la credibilidad de nuestro sistema electoral: facilitaría el surgimiento de rumores indicando que el ente comicial está intentando ocultar o manipular los resultados de las elecciones, algo nada deseable dadas las tensiones que la oposición y sus aliados siempre han creado contra nuestro país.

Y ello a pesar de que la página web del CNE no está conectada con los sistemas de cómputo y de totalización del ente electoral. En varias ocasiones se nos ha explicado públicamente que son sistemas físicamente separados y colocados en redes distintas, y que, aún si la página web del CNE fuera vulnerada, eso no afecta al sistema de totalización.

Bloqueada para quienes no están en Venezuela


Por esa razón, en uno de estos procesos electorales el CNE, en conjunto con la empresa pública estatal Cantv, que lleva parte de sus sistemas informáticos, tomó una medida de seguridad extrema: bloqueó el acceso a la página web del CNE para que la misma no pueda ser accedida desde el exterior del país. Con esto, se buscaba limitar los ataques que los "hackers" o atacantes hacen desde el exterior contra la página del ente electoral.

Esto puede comprobarse muy fácilmente, entrando en el buscador y usando el comando "cache:" para verificar la copia que Google tiene almacenada de la página del CNE. Al colocar "cache:www.cne.gob.ve" en el buscador, nos arrojará un mensaje de error.


Igualmente, también hemos usado otras páginas web ubicadas en el exterior (como downforeveryoneorjustme.com o isitdownorjust.me), que nos confirman que la página web del CNE no les abre.


Y también hemos preguntado a amigos en el exterior, y la mayoría nos han confirmado que no pueden entrar a la página web del ente comicial venezolano, aunque parece que hay algunos países desde donde sí se puede entrar.

Ahora bien, ¿por qué bloquear el acceso de esa manera?

Bien: recordemos que un atacante informático nunca usará su propio computador para atacar una página web, pues de esa manera los cuerpos de seguridad podrían identificarlo muy fácilmente. Lo que hacen es apoderarse de computadores de terceras personas o empresas, y desde allí lanzan los ataques. Los atacantes casi siempre prefieren apoderarse de computadores y equipos usados por personas de otros países, pues ello dificulta mucho a los cuerpos de seguridad el proceder a nivel legal contra ellos.

Por ello es que los ataques que se realizan contra páginas web venezolanas casi siempre parecieran provenir de computadores del exterior, aún cuando los atacantes podrían ser personas que vivan en Venezuela.

El problema es que, al bloquear el acceso de la página web del CNE desde el exterior, si bien queda más protegida, también se causaron otras consecuencias indeseables, entre ellas que los buscadores web ya no pueden ver ni indexar dicha página web.

Cómo funciona un buscador web


Como sabemos, los buscadores web, como Google, necesitan verificar y catalogar todas las páginas web que ofrecen en sus resultados. Si usted hizo una página web, digamos www.mipagina.com, y desea que aparezca en Google, el buscador necesita entrar en esa página, verificar que existe y extraer datos fundamentales (su título, descripción, palabras claves, enlaces, etcétera), lo que le permite construir una especie de ficha determinando su importancia.

Para ello, Google usa unos programas especiales conocidos como "bots" o "arañas" que entran a cada página web del mundo y extraen sus datos. Estas "arañas" también verifican que la página web esté en funcionamiento, y si la página web ya no funciona más, la excluyen de los resultados de búsqueda. La de Google se llama "GoogleBot".

Sin embargo, recordemos que la página web del CNE está bloqueada para quienes estén fuera de Venezuela. Y los bots y arañas de Google están fuera de Venezuela, generalmente en Estados Unidos. Obviamente, cuando las arañas de Google intentan entrar a la página web del CNE, tendrán error de acceso. Para Google, la página web del CNE está caída. Es como si no existiera. Por lo que, automáticamente, será excluida de sus resultados de búsqueda.

En conclusión: la culpa del problema no la tiene Google en esta oportunidad. Es una consecuencia de una restricción de seguridad bastante severa que se tomó en el ente comicial venezolano luego de recibir fuertes ataques informáticos, restricción que en mi humilde opinión es justificada, pero que podría corregirse aunque ello requiere algo de trabajo.

Pero allí no termina la historia.

Crean páginas falsas para suplantar a la del CNE


Una vez algunas personas se dieron cuenta de que la página web del CNE estaba bloqueada, se dieron a la tarea de posicionar sus propias páginas web de tal forma que, cuando algún venezolano escriba "CNE" en el buscador de Google, aparezca una página web falsa como primer resultado.

Eso se logra a través de técnicas de posicionamiento en buscadores (lo que normalmente se conoce como "Search Engine Optimization" o SEO), que son usadas cotidianamente por webmasters y administradores de sitios web para lograr que sus páginas aparezcan mejor posicionadas en buscadores como Google y, por lo tanto, tengan más visitantes.

Para el momento de escribir esta nota, la página web que aparece de primera es una llamada registronacional.com. Hay que notar que no necesariamente lo hacen con propósitos malignos; muchas veces buscan simplemente colocar una página llena de publicidad de Google Adsense, con el fin de aprovechar la gran cantidad de visitantes y ganarse unos dólares. Sin embargo, esto causa confusión en las personas que desean entrar a la página web del CNE y no se aprendieron de memoria la dirección web del ente comicial, www.cne.gob.ve.

Sin embargo, sí pueden haber motivos innobles en estas páginas web falsas. En el pasado, delincuentes informáticos han creado páginas identicas a las de los bancos venezolanos, con el fin de engañar a las personas y lograr obtener sus datos personales para estafarlos: por ejemplo, engañan a una persona para hacerle entrar a una página falsa del Banco de Venezuela. La persona engañada colocará allí su número de tarjeta de débito y su contraseña, facilitándole a un atacante el poder estafarla o robarle información.

Esos delincuentes utilizaron las técnicas SEO para engañar a Google. Lograban así que, cuando alguien buscara "banco de venezuela" en Google, saliera su página falsa de primera en los resultados, en vez de la página real del Banco de Venezuela.

Esa es la razón por la que muchos bancos públicos y privados aconsejan a sus usuarios no usar buscadores web para entrar a sus páginas, sino escribir directamente en la barra del navegador la dirección web del banco.


Es importante que el CNE y el gobierno venezolano hagan una campaña similar, y le enseñen a la gente que, si desean entrar a la página web del CNE, tienen que escribir ellos mismos la dirección www.cne.gob.ve en la barra del navegador.

¿Es correcto bloquear a todos los que están fuera de Venezuela?


Sin duda que la medida tomada por el personal del CNE de bloquear la página web para que no pueda ser vista por quienes estén en el exterior, es una medida muy extrema. Total, las páginas web existen para que todo el mundo pueda verlas, incluyendo los venezolanos que viven en el extranjero y la prensa internacional. ¿De qué sirve tener una página web, si muy pocos la pueden ver?

Bien, quiero aclarar que no conozco a nadie del CNE que me lo haya podido explicar, pero creo que tengo algunos indicios de por qué tomaron esta decisión. En el mundo informático, las políticas de seguridad tienden a clasificarse en dos tipos:
  • Las permisivas: "permito el acceso a todos, y bloqueo solamente a quienes intenten atacarme". 
  • Las restrictivas: "bloqueo el acceso a todos, y le doy acceso solamente a aquellos en quienes yo confíe". 
Normalmente, en el mundo de las páginas web se usa el modelo permisivo: todos pueden entrar a una página web, pero cuando se detecta un ataque masivo, se bloquea únicamente las direcciones de los atacantes, ello para detener el ataque pero también para permitir que el resto del planeta pueda seguir viendo la página web.

La desventaja de ese método es que los atacantes pueden obtener nuevas direcciones IP desde donde atacarte. Direcciones que también hay que seguir bloqueando. El asunto se vuelve un juego del gato y el ratón, hasta que llegue un momento en el que el atacante ya no tenga más direcciones IP y finalmente se canse.

Sin embargo, ya hemos explicado que la página web del CNE es considerada un "trofeo" y hay muchos grupos que intentan atacarla, por razones políticas, militares, monetarias o de otra índole. Supongo que los ataques a la página web del CNE son tan frecuentes y desde tantos puntos distintos, y es tanto lo que se arriesga si esa página es vulnerada, atacada o sacada de circulación, que llegó un momento en el que, dados los recursos disponibles, los equipos de trabajo del CNE y de Cantv prefirieron tomar la medida de bloquearla para quienes estén fuera del país.

Yo, que tengo más de comunicador que de informático, por supuesto que preferiría una política permisiva, que permita que el mundo entero vea lo que aparece en la página web del CNE. Total, otros países que también están bajo ataque del Imperialismo, como Ecuador, mantienen en línea su página web, a la vista de todo el mundo a pesar de que también han tenido incidentes de seguridad.

Pero ello muy probablemente exigiría un equipo de seguridad informática mucho mayor al que se dispone actualmente. Es un tema de recursos, del que yo no puedo opinar porque no tengo conocimiento al respecto. Sólo sé que este ente comicial es el mismo al que tuvimos acosado en 2016 por la exigencia del referendo revocatorio, y en 2017 lo tenemos trabajando duramente con las elecciones de constituyentes (unas elecciones inéditas, con candidatos sectoriales y territoriales, que nunca se habían hecho en la historia) y las elecciones de gobernadores. Es decir: estoy casi seguro de que los informáticos del CNE están trabajando duramente.

Es cierto que existen aplicaciones y software para detección de intrusos, que a través de reglas pueden bloquear de forma automática la enorme mayoría de los ataques informáticos hechos contra un servidor web. Sin embargo, probablemente también hay temor a los llamados "errores zero-day", es decir, aquellos que se basan en vulnerabilidades absolutamente desconocidas para la gran mayoría de los expertos.

De cualquier forma, ya que la página del CNE es un "trofeo" para los atacantes informáticos, ninguna medida de seguridad está de sobra.

¿Puede el CNE desbloquear a Google?


También es cierto que el CNE podría desbloquear las direcciones IP que Google usa para su "Googlebot" (la araña de Google), con el fin de que Google sí pueda tener acceso a la página web del CNE, la pueda indexar y de nuevo aparezca en sus búsquedas.

Pero, por un lado, Google no lo pone fácil. En una de sus páginas de soporte, Google informa que no puede suministrar una lista de las direcciones IP que usan sus robots, debido a que "los intervalos de direcciones IP pueden variar, lo cual provocaría problemas a los webmasters que las hubieran incluido en su código". Por ello, recomiendan una técnica más compleja que consiste en extraer desde los logs las direcciones IP que afirmen ser de Googlebot y comprobarlas con un DNS inverso y con DNS tradicional.

Buscando en Internet se pueden conseguir algunas listas no oficiales de direcciones IP usadas por Googlebot, pero usar listas no oficiales en un caso tan serio como el sitio web del ente comicial venezolano, es algo muy poco profesional y que nunca me atrevería a recomendar, a menos que hubiera una cuidadosa comprobación y verificación de esas direcciones IP, por varias vías.

Por otro lado, hay que recordar que Google no es el único buscador, y que habría que hacer lo mismo desbloqueando las "arañas" de otros buscadores famosos, como Bing o Yandex.

En otras palabras: sí se puede desbloquear a Google para que el sitio web del CNE aparezca en él, pero exige trabajo y tiene sus retos técnicos. Exigirlo a un ente comicial al cual también tuvimos acosado en 2016 por la exigencia del referendo revocatorio, y este año tenemos acosado con las elecciones de constituyentes y las elecciones de gobernadores, de verdad que es bastante desproporcionado.

Ojalá se haga una buena campaña explicando a la gente que, para entrar a la página web del CNE, deben escribir la dirección en la barra del navegador; eso ayudaría a resolver parte del problema.

Actualizado el lunes 17 de julio


Este lunes, pudimos notar que el buscador Google ya muestra a la página web del CNE en sus resultados, cuando buscas "CNE" o "consejo nacional electoral" desde Venezuela.


Al parecer, esto se debe a que ya se eliminaron de la página web del CNE las restricciones que impedían al buscador Google el acceso. Al pedirle a Google la caché del sitio web del ente electoral (colocando el texto "cache:cne.gob.ve" en el buscador), se puede observar que Google ya puede acceder a la página web del CNE.


Igualmente, la restricción fue eliminada para otras páginas, como downforeveryoneorjustme.com o isitdownorjust.me, que hoy reportan que sí pueden ingresar a la página web del CNE.


También tengo algunos amigos en varios países que me informan que hoy sí pueden entrar a la página web del CNE, aunque hasta ayer no podían. Excelente que se haya tomado esa decisión.

2 de julio de 2017

El afiche de Desorden Público por los 20 años de "Plomo Revienta"



Yo no había querido meterme en la polémica contra el afiche de Desorden Público, porque creo que tengo buenas razones para no hacerlo.

Hace algunos años, en el chavismo muchísimos estábamos opuestos a que Desorden Público se presentara en los eventos del gobierno no sólo por su abierta posición en contra del chavismo, que manifestaban en sus conciertos dentro y fuera del país; no solo por una de sus canciones de 2015, que se convirtió en himno antigubernalmental; sino por el irrespeto a la canción "Dispersos" de Alí Primera, que ellos regrabaron alterando su letra (borraron a Camilo Torres, Livia Gouverneur y al Chema Saher de su versión y le cambiaron su sentido e intención).

Pero entonces nos dijeron que había que apoyarlos, que tenemos que ganárnoslos, que el ska es rebelde, que Caplis es un loco pero Horacio más sensato, que allí hay algunos panas que son chavistas, que es orden de no sé quién, que ellos se disculparon por la canción de Alí, bla bla bla, etc.
Al final, los panas cantaron su canción antichavista desde nuestras tarimas, hicieron que todo el mundo coreara en nuestros eventos la frase "Si van a seguir robando, cambiennos los ladrones" y cobraron su buen chequecito, firmado por el rrrrégimen que tanto adversan.

Es algo así como si metiéramos a Dame Pa' Matala en los conciertos antigubernamentales de Sin Mordaza, ellos cantaran sus canciones pro-revolución, hicieran que todo el público los coreara y aclamara, y todo con transmisión en vivo de Globovisión y VivoPlay. Y para colmo, hasta les pagaran muy bien. ¡Un exitazo, no joda!

Hoy, Desorden Público usa la portada de un disco que está cumpliendo 20 años para promocionar conciertos bien lejos de Venezuela, en Boston y en Los Angeles. Es un disco de 1997 con letras MUY rebeldes y una DURA crítica al puntofijismo. Es considerado por muchos su mejor trabajo por canciones como Allá Cayó, El racismo es una enfermedad, Valle de Balas, incluso le dedicaron una canción a El Chacal.

Y entonces estamos viendo desde nuestro lado análisis sobre los elementos que hay en la portada de un disco diseñado hace 20 años, pero intentando aplicarlos a nuestra realidad actual. Hay quien lo relaciona con el ataque de Oscar Pérez al TSJ, dado que aparece un avión en llamas. Hay quienes lo relacionan con los guarimberos por un muñequito chiquitico que, según algunos, tiene un escudo. Nadie señala, por cierto, que la Torre Norte del CSB que se está quemando es donde queda en la actualidad el despacho del Ministerio de la Cultura.

Por supuesto que, como dicen por allí, uno hubiera agradecido otra portada, otro afiche, dada nuestra difícil situación actual. Eso podríamos pedírselo a camaradas revolucionarios, pero ¿a unos tipos que llevan 18 años contra nosotros?

Caray, yo sé lo sensibles que estamos en estos momentos, pero a Desorden Público hay que criticarle cosas mucho más graves que un afiche. Ellos cambiaron la posición política que tenían para aquel entonces, y se convirtieron en aquello que tanto odiaban. Sus canciones de aquellos días quedaron en nuestros corazones como un triste recuerdo de lo que ellos eran y dejaron de ser.

Critiquémosle su cambio de posición. Critiquemos cómo intentaron destruir una canción de Alí Primera. Critiquemos su banalidad. Critiquémonos a nosotros mismos por estar colocándolos en tarima, con inmensos pagos, las mejores luces y la mejor tecnología, a pesar del rechazo del chavismo de base y de sus ex-fans por razones muy válidas.

Pero, ¿atacar con tanta dureza un afiche diseñado hace 20 años, en el momento cuando ellos tenían una posición que coincidía con la nuestra?

Todo lo contrario: yo siento que ese afiche es nuestro. Yo siento que ese muñequito con el escudo soy yo en 1997. Yo siento que en ese edificio en llamas estaban Ciliberto, Lepage, Piñerúa, Sucre Figarella, Petkoff... (en sentido figurado, por supuesto; yo no estoy de acuerdo con quemar a nadie). Pero ese afiche representaba nuestro sentimiento contra el sistema político, económico y social que existía en aquel momento, y que poco a poco intentamos cambiar desde que Chávez llegó al poder, a pesar de los defectos y errores que muchos puedan señalar.

Quienes cambiaron fueron ellos. Deberían hacerse para sus conciertos un afiche snob, con ellos en la portada mostrándose como viejitos sifrinos chéveres y felices, que se quejan de que no tienen nada para comer al mismo tiempo que viajan por todo Estados Unidos haciendo conciertos para sus fans, luchando por el retorno de aquello contra lo que cantaban.

¿Qué pasará en uno o dos años, cuándo todo se haya calmado, cuando las guarimbas de 2017 sean un recuerdo y Desorden Público vuelva a ser invitado al Suena Caracas, al Fimven o al Son Ara?

¿Veremos a los actuales autores de análisis semiológicos difundiendo nuevos carteles invitando a nuestros confundidos chamos a ir a ver a estos viejitos cantar contra el gobierno?

Aprendamos a mantener la coherencia entre nosotros, a escucharnos y a respetarnos un poquito.

18 de junio de 2017

Principales sitios web de noticias en Venezuela, según Alexa

Desde hace muchos años, el sitio web Alexa mantiene una clasificación de los sitios web de cada país, por una estimación de visitantes. No es exacta ni perfecta, pero es lo más aproximado que existe hasta el día de hoy.  Básicamente, cualquier persona puede ingresar en alexa.com/siteinfo, colocar la dirección de un sitio web y Alexa le dará una estimación de cuán visitado es, y su posición o ranking dentro del país de donde procede ese sitio.

Obviamente, los sitios mejor posicionados en Alexa tienen un número menor.

Se me ocurrió el pasado 15 de junio colocar en Alexa las direcciones de los principales sitios web de noticias venezolanos, y hacer una tabla en base a su posición. En rojo están los sitios web declaradamente chavistas. No estoy incluyendo sitios web de bancos, ni sitios web extranjeros, tales como Google, Facebook, Twitter, Youtube o similares, que obviamente ocupan los primeros lugares.

Lo primero que hay que observar es que, a pesar de las acusaciones de "dictadura" que siempre hay contra Venezuela, casi todos los sitios web de noticias con más visitas son de la oposición. El único medio declaradamente chavista que está en los primeros lugares es La Iguana. Creo yo que eso se debe a que publica noticias de todas las tendencias (tanto a favor como en contra de chavismo), a que incluye noticias de deportes y farándula, y a su forma peculiar de titulación.

Me alegra ver a Alba Ciudad, el sitio web del lugar donde trabajo, entre los 8 principales portales del chavismo. También es la emisora de radio con el sitio web mejor posicionado en Venezuela. Ello a pesar de que sólo trabajamos en él dos personas de forma directa, y de los graves problemas y carencias técnicas que, en general, presenta la emisora.


11 de junio de 2017

El debate sobre la Constituyente: ¡Ni tarifados ni traidores!

El Salón Elíptico de la Asamblea Nacional, lugar donde se efectuaría la instalación de la Asamblea Constituyente. Foto tomada de Primicias24
Desde hace algunas semanas pareciera que hay fuertes discusiones entre quienes somos de izquierda y apoyamos al Comandante Chávez. Amigos y conocidos, personas con quienes he militado y que conozco desde hace 15 años o más, parece que nos hemos dividido en dos grupos: uno que apoya la Asamblea Nacional Constituyente (ANC), y otro que está en su contra.

El debate se ha puesto muy fuerte, y de hecho, hemos leído y escuchado expresiones muy altisonantes en ambas direcciones: muchos de quienes apoyan la ANC, acusan de “traidores” a los que están en contra. Muchos de quienes no la apoyan, acusan de “gobierneros” y “tarifados” a quienes sí lo hacemos.

Por ello, quería dejar en claro mi posición sobre la Constituyente.

En primer lugar, no me considero “tarifado” ni “gobiernero”. Mi decisión de trabajar en un ente público es enteramente mía, y es consecuencia directa de mi posición política. No estoy apoyando a Nicolás Maduro porque trabaje en un ministerio. Es al revés: trabajo en un ministerio por decisión propia, porque es mi forma de apoyar a Maduro. Tengo compañeros de trabajo que son abiertamente opositores, todo el mundo los conoce y los respeta. Sé que hay otros entes públicos donde sí se intenta coaccionar a los trabajadores a manifestar tales o cuales posiciones, pero no es el caso del sitio donde yo trabajo.

Tampoco soy una persona que se calle ante los desacuerdos que pueda tener con decisiones del gobierno. Cualquiera puede buscar mis artículos enAporrea, y va a encontrar desde abiertos apoyos a la revolución, hasta duras críticas contra decisiones puntuales.

Por otro lado, tengo grandes amigos y compañeros de lucha, tanto en el PSUV como en otros partidos y movimientos políticos revolucionarios. Y los voy a seguir teniendo, por muchas coincidencias y desacuerdos que tenga con ellos. Uno no puede limitar o cambiar de amistades de acuerdo a lo que esté ocurriendo en el país, o de lo que alguien piense o deje de pensar sobre alguna decisión o algún actor político.

Por ende, al menos yo no voy a caer en llamar “traidor” a nadie, a pesar de las diferencias que pueda tener con ellos en temas delicados, como la Constituyente. No van a dejar de ser amigos, no voy a dejar de tratarlos ni de saludarlos.

Sin embargo, sí quiero dejar en claro por qué creo que el paso que Maduro tomó con la Constituyente es correcto.

Tal vez sea repetitivo, pero tenemos que recordar que Venezuela es un país repleto de recursos naturales ambicionados por empresas transnacionales y poderes económicos extranjeros. La muerte de Hugo Chávez, a quien llegaron a considerar un líder inderrotable, y el ascenso al poder de Nicolás Maduro, a quien le tienen menos respeto, ha abierto una nueva posibilidad de derrocar al gobierno bolivariano de formas parecidas a como se ha logrado con gobiernos en otras partes del mundo: interviniendo de forma sutil, generando condiciones para que una parte de la población se ponga en contra del gobierno y lo saque, sin tener que recurrir a una intervención militar costosa e impopular.

En diciembre de 2015, la oposición logró la victoria en las elecciones de la Asamblea Nacional, en medio del descontento por las colas y situaciones de escasez de alimentos, que se combinaron con la imposición de algunos candidatos repetitivos y poco populares por parte del Psuv en determinadas regiones, lo que favoreció la abstención.

Sin embargo, la oposición no logró cumplir sus promesas de acabar las colas ni mucho menos las de sacar a Maduro en los seis meses siguientes a su victoria. Tampoco lograron convocar un referendo revocatorio contra Maduro, en parte porque perdieron varios meses en desacuerdos internos sobre cuál era la mejor forma de sacarlo del poder.

Tras desconocer varias decisiones del TSJ, la Asamblea Nacional terminó siendo declarada en “desacato” por el tribunal supremo, y sus decisiones en la actualidad no tienen legalidad alguna. Ni siquiera a Goldman Sachs le interesó su opinión a la hora de comprar bonos de Pdvsa. La AN podrían resolver la situación de desacato de una forma relativamente fácil, ejecutando unos procedimientos para desincorporar a tres diputados del estado Amazonas, pero parecen no estar interesados en hacerlo.

La caída de los precios del petróleo, el contrabando de extracción, la existencia de empresarios inescrupulosos que usaban el control de cambio para enriquecerse aprovechando a funcionarios corruptos; la falta de controles sobre estos empresarios, la corrupción en funcionarios en las fronteras y aduanas y muchas otras causas causaron una severa escasez y una grotesca alza de precios en muchos alimentos y productos de consumo masivo. A todo esto lo llamamos “guerra económica”, y si bien no se puede ocultar que ha habido mucha incompetencia de parte de ciertos funcionarios gubernamentales, la verdad es que esta situación fue aprovechada por empresarios, políticos de derecha y medios de comunicación, coordinados desde el exterior, para aumentar el descontento del pueblo, en un intento para forzar la salida de Maduro del poder.

No es mera especulación mía; es que esta situación se ha repetido en muchas ocasiones, comenzando por diciembre de 2002, cuando se declaró un paro petrolero y empresarial que duró 62 días y repitió muchas partes de este mismo guión. La diferencia es que, esta vez, en 2017, prefirieron hacerlo de forma mucho más silenciosa, sin un líder empresarial y uno sindical que dieran partes de guerra todos los días a las 6 de la tarde.

Maduro respondió aumentando los sueldos y tickets de alimentación varias veces al año; creando los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (Clap), un sistema para poder llevar a las familias de los sectores más necesitados los productos más necesarios, y de generar nuevas formas de organización popular que generaran al menos una pequeña parte de los productos necesarios. También Maduro intenta, con los famosos “quince motores”, que los productos que se importaban en la época de la bonanza petrolera se fabriquen en el país. Aunque aún falta mucho para concretarlo.

De allí que la oposición decidió, como si la guerra económica de 2017 fuera poca cosa, llamar nuevamente a “guarimbas” o protestas violentas, esta vez con algunas diferencias respecto a su iteración anterior de 2014:

  • Tienen más experiencia y logística
  • Tienen mejor entrenamiento
  • Tienen dirigentes de oposición mucho más violentos y “resteados”
  • Tienen un apoyo económico mucho más constante de parte del gobierno estadounidense.
  • Aprovechan su inmunidad como diputados o gobernadores para:
    • exigirle a las Fuerzas Armadas que desconozcan a su Comandante en Jefe y den un golpe de Estado
    • apoyar de forma pública y notoria a manifestantes violentos encapuchados, muchos de ellos menores de edad, que utilizan explosivos caseros, morteros y otros implementos contra efectivos policiales y militares.
  • Tienen un apoyo más contundente de organismos multilaterales como la OEA
Llevamos ya 83 muertos en 70 días de protestas violentas. La oposición aprovecha cada nuevo muerto (incluyendo personas que no estaban manifestando e incluso militantes chavistas) para culpar de ello a Maduro y mantener un clima de indignación en sus seguidores, que justifique nuevas marchas y protestas, que a su vez traen más muertos.

Los dirigentes opositores violentos saben que, en un ambiente donde hay 3 o 4 días de protestas semanales, cada uno de ellos con decenas de marchas o concentraciones en todo el país, con decenas de miles de efectivos policiales y militares resistiendo ante muchachos opositores violentos que arremeten contra ellos, es sólo cuestión de tiempo hasta que alguien cometa un error de gravedad: que alguien muy conocido y apreciado pierda la vida, que un error produzca una gran mortandad, que los efectivos se cansen y se nieguen a obedecer órdenes, que un oficial termine cediendo ante presiones (incluyendo las de su propia familia, ofrecimientos de dinero, chantajes), que paramilitares asesinen personas inocentes de forma masiva y se los atribuyan al chavismo.

La contratación de bandas criminales para tomar sectores residenciales y causar temor y zozobra, asaltando y a veces asesinando, se ha vuelto habitual en varios sectores de Caracas. Mucha gente se asusta y se niega a transitar, a ir a trabajar, a viajar, a enviar a sus hijos a clases. El secuestro y quema de camiones ha hecho que el envío de mercancías de un lugar a otro del país se convierta en una labor de alto riesgo, causando más escasez.

Es imposible mantener un país económicamente activo si estas condiciones se alargan por semanas o meses.

En resumen:
  • No tenemos Asamblea Nacional.
  • No tenemos Ministerio Público (en el sentido de que no toma las decisiones que el país necesita).
  • La violencia política y la cantidad de muertos crecen cada día.
  • Grupos delincuenciales son contratados para causar caos en zonas muy visibles.
  • El gobierno tiene que tener cuidado de cómo procede, pues la más mínima acción que parezca violatoria a los derechos humanos puede ser justificativo para cualquier intervención externa.
  • Las redes sociales y los medios digitales se usan para exacerbar el odio entre los bandos.

Maduro intentó por todas las vías ofrecer un camino de diálogo a los opositores, que estos no quieren tomar porque sólo quieren que el gobierno sea derrocado. 

¿Qué más podía hacer Maduro?

Muchos de estos dirigentes políticos de tipo violento tienen expedientes delictivos con cientos de páginas. Ellos estarían detenidos desde hace años, si hubieran cometido estos delitos en cualquiera de los países que hoy nos acusan de ser una dictadura.

Y no me refiero al dirigente político que está contra Maduro y marcha pacíficamente, pues ese es un derecho que cada quien tiene. Me refiero al dirigente político que está organizando grupos de choque con adolescentes, personas en situación de calle y personas de sectores populares, a quienes se les paga, se les entrena, se les dota con explosivos, chopos, armas caseras y otros implementos para colocarlos a confrontar a los cuerpos de seguridad cada dos días, buscando el muerto necesario para que siga la violencia.





Si los dirigentes opositores causantes de estos graves hechos de violencia no quieren dejar de hacer lo que hacen, a pesar de las alternativas y caminos de diálogo que se les ofrece, no podemos quedarnos de brazos cruzados hasta 2018 o 2020, esperando que lleguen nuevas elecciones para sacarlos, mientras vemos cómo los contadores de fallecidos se incrementan día tras día. 

Estos dirigentes son los mismos de siempre:
  • Estuvieron en contra de la Constituyente y del referendo de 1999, del cual provino la Constitución actual, de la que hoy dicen ser defensores.
  • Apoyaron un paro en 2001 contra la ley de Tierras, la de Pesca o la de Hidrocarburos
  • Fueron perdonados el 14 de abril de 2002 en la madrugada por el comandante Hugo Chávez, crucifijo en mano, luego de que ejecutaran un golpe de Estado en su contra.
  • Luego fueron a mesas de diálogo lideradas por José Vicente Rangel.
  • Luego encabezaron el paro de diciembre de 2002, que por 62 días causó penurias a todos los venezolanos.
  • Luego fueron perdonados en febrero de 2003, cuando el país volvió a la normalidad y nadie los arrestó.
  • Luego, en 2004, intentaron dar un golpe de estado usando un centenar de paramilitares descubiertos en una finca llamada Daktari, ubicada en El Hatillo. Hoy el dueño de la finca vive en Estados Unidos, y el jefe policial que detuvo a esos paramilitares es un “chavista disidente”.
  • Luego, también en 2004, encabezaron las primeras guarimbas o manifestaciones violentas, que dejaron 9 personas muertas.
  • Luego, también en 2004, ocurrieron los primeros actos terroristas: bombas en el edificio Caracas Teleport, en el consulado de Colombia, en la embajada de España. Los autores materiales hoy dirigen organizaciones en el exterior que recogen dinero para los guarimberos, y son entrevistados con frecuencia en CNN en Español y otros canales de Miami como héroes, de quienes no se recuerda su pasado terrorista.
  • Capriles estuvo detenido cuatro meses en 2004, pero de nada sirvió: salió peor.
  • Luego, vinieron las protestas violentas de 2007, cuando lo de Rctv.
  • Ese año, como gesto de buena voluntad, el Presidente Chávez de nuevo ofreció un indulto a todos los que habían cometido delitos en 2002 que no fueran de lesa humanidad.
  • Chávez murió en 2013, tras dos años luchando contra una enfermedad, y ni por estar enfermo estos mismos dirigentes opositores dejaron de sabotear su gestión.
  • Luego, vinieron las elecciones presidenciales de abril de 2013. Maduro gana, y nuevamente las mismas caras de la oposición llamaron a protestas violentas, que dejaron nueve muertos.
  • A cambio de detener las protestas, Capriles fue perdonado. Una vez más.
  • Luego, vinieron las guarimbas de 2014, denominadas “La Salida”. Dejaron 43 muertos.
  • Leopoldo López fue juzgado por ser su cabecilla y cumple condena de 13 años, pero todos los demás líderes de “La Salida” fueron perdonados.
  • Luego, en 2017, estas mismas caras encabezan las protestas violentas que llevan 83 muertos

A cada perdón sucedía otra conspiración, y lugo otro perdón: golpes, guarimbas, protestas violentas, amenazas e intentos de paralizar el país a menudo eran respondidos con perdón y diálogo, a lo que de nuevo venía más golpes, guarimbas y violencia.

Todos nos preguntamos si estamos condenados a pasar el resto de nuestras vidas viendo como, cada dos o tres años, vuelven a encabezar la guarimba o el paro definitivo, final y ultimísimo para acabar con el gobierno, ejecutado por exactamente las mismas caras que lo vienen haciendo desde 2001.

Más de un amigo chavista y revolucionario se ha ido del país, porque quiere tener una vida normal y no aguanta vivir y ver crecer a sus hijos en un lugar donde cada dos o tres años terminamos siendo acosados por nuestros propios vecinos, familiares, compañeros de trabajo y de estudios, teniendo que esconder sus preferencias políticas, todo porque las personas que dominan los medios de producción y de comunicación se empeñan cada cierto tiempo en que, ¡esta vez sí!, ¡vamos a tumbar a Maduro!



Y cuando ves la lista de víctimas en años como 2013, 2014 o 2017, vemos que la mitad o más son personas que no participaban en las manifestaciones. En muchos casos, eran personas que simplemente pasaban en un lugar, que se asomaron a ver, que trataban de pasar por una barricada, que conducían normalmente por una avenida y los sorprendió una bala asesina, una guaya, un obstáculo en la vía. En muchos casos, eran camaradas chavistas. Y luego de morir, su nombre es usado por opositores desinformados y manipulados por los medios, quienes afirman falsamente que fueron asesinados por la Guardia Nacional, por la Policía, por una lacrimógena disparada por Maduro.

¡Ya basta! ¡Es hora de ejecutar acciones más punitivas! No estamos hablando de volvernos una dictadura ni de violar derechos humanos, ¡sino simplemente castigar a esos rostros repetitivos que, desde hace 18 años, se han empeñado en acabar con nuestra paz!

En marzo de 2017, antes de que comenzaran las guarimbas, el gobierno intentó, a través del TSJ, remover la inmunidad a los parlamentarios responsables de diferentes delitos, pero la Fiscal General de la República y muchos aliados del gobierno, tanto a nivel nacional como internacional, se mostraron muy preocupados por esta acción, que se parecía mucho a la disolución de un congreso. Que se parecía a una dictadura. Que fue denominada “ruptura del hilo constitucional”.

Así que, a finales de marzo, hubo que echarla para atrás. ¿La consecuencia? La oposición interpretó el gesto de Maduro como debilidad y el 1 de abril de 2017 inició las nuevas guarimbas.

La Fiscal General de la República ha tenido muy poco interés en ir contra los cabecillas de estas protestas violentas, y normalmente libera a más del 90 por ciento de las personas que son aprehendidas por los cuerpos de seguridad. Los diputados que organizan a los grupos violentos gozan de inmunidad, al igual que el gobernador de Miranda, y sin la intervención directa de la Fiscalía General, es muy poco lo que puede hacerse contra ellos para detenerlos y juzgarlos.

Constituyente como vía para "destrancar el juego"


De allí que el Presidente activó la Asamblea Nacional Constituyente, como única vía para lograr destrancar el juego.

La ANC ostentará el poder constituyente originario y tendrá atribuciones prácticamente ilimitadas sobre cualquier poder establecido. Una vez que la Asamblea Nacional Constituyente quede instalada, Maduro podrá ir a ella y hacer sus propuestas. La ANC debatirá y aprobará lo que ellos consideren conveniente.

¿Qué acciones propondrá Maduro desde la ANC?

Asumiendo que estamos en una guerra y que Maduro es el comandante de las fuerzas del chavismo, es obvio que él no debería adelantar cuál será su próximo paso, tal y como la oposición tampoco lo está haciendo. Maduro podría proponer la remoción de las inmunidades parlamentarias o el antejuicio de mérito a determinadas personas, la reestructuración de la Fiscalía General o la remoción de su cabeza, la realización de elecciones anticipadas de determinados poderes públicos, la relegitimación de todos los poderes… son muchas las posibilidades que puede tomar.

No sé cuáles serán esas decisiones, pero supongo que deben conducir a la detención y el enjuiciamiento de una serie de personas responsables de toda esta violencia política. 

¿Qué otra cosa podría hacer Maduro? ¿Renunciar a la Presidencia, convocar a elecciones generales y que el país probablemente termine entregándose a las manos de un gobierno de derecha que arrase con todos los planes sociales y avances logrados en 18 años de gestión? Un gobierno de este tipo nos fusilará juntos a todos, seamos del Psuv, PCV, Redes o Marea Socialista. Y no se molestará en colocarle cartelitos de “tarifados” o “traidores” a las fosas comunes en donde depositen nuestros cadáveres. Tampoco vendrán a rescatarnos ninguno de los que se escandalizan hoy desde la Comunidad Internacional por las decisiones de Maduro. Ni siquiera vendrán a inspeccionar nuestros cadáveres, para ver qué fue lo que nos mató.

Veo a muchos compañeros preocupados, alegando en algunos casos que la Constitución de 1999 no debe cambiarse, por ser parte del legado de Chávez. Un argumento bastante débil considerando que el propio Comandante Chávez intentó reformarla en 2007. Y él mismo, al perder la reforma, dejó abierta la posibilidad de intentar reformarla de nuevo en el siguiente período presidencial.

Otros exigen que se haga un referendo previo antes de ir a la Constituyente. Ya se ha explicado numerosas veces que los artículos 347 a 349 no mencionan la necesidad de ir a un referendo previo, y que esta posibilidad se planteó en el debate constituyente de 1999, pero no se aprobó por verlo innecesario. De cualquier forma, Maduro colocó en las bases comiciales que habrá un referendo una vez termine la ANC, para que el pueblo apruebe la nueva Constitución.

Hay personas que están en desacuerdo con la visión del Maduro sobre la Constituyente. Unos critican la elección de constituyentes por sectores. Otros tenían una visión más romántica sobre la misma: una constituyente del poder popular, con poca participación de las burocracias y de los partidos, desarrollada en un ambiente más calmado y menos polarizado. 

Sí, yo también estoy de acuerdo en que nunca imaginé que una Constituyente pudiera desarrollarse en medio de condiciones parecidas a una guerra. Pero vuelvo e insisto: esta Constituyente se está convocando de forma urgente para detener la caída libre que Venezuela tiene en este momento, rumbo a una guerra civil. Su función, más que generar una nueva Carta Magna, es la de lograr las condiciones para destrancar el juego, restaurar el funcionamiento de todos los poderes públicos, detener a los causantes de la violencia y traer de nuevo la paz y cierta normalidad a la nación.

Sobre las discrepancias legales y políticas, yo no niego que pueda haberlas. Pero es que a mí, como ciudadano, como persona, me preocupa la enorme cantidad de muertos que hay producto de las protestas violentas, y el hecho de que aquellos dirigentes opositores que abiertamente están causando esta mortandad, lo siguen haciendo sin que nadie pueda detenerlos. Camaradas, ¡estamos yendo directamente a una guerra! Y lamentablemente, tampoco he leído de ustedes alguna propuesta seria sobre cómo evitarlo.

Si la única forma de no ir a una guerra es aprovechando los poderes ilimitados que dará una Constituyente, ¿desaprovecharemos esta última oportunidad por un legalismo, una inconformidad, por el maltrato de algún ministro o porque no nos guste algún dirigente local o regional del Psuv?

El que yo apoye la Constituyente no significa que me agraden el 100 por ciento de las decisiones que toma Maduro o algunos miembros de su equipo. Pero pienso que él, hasta ahora, se ha mostrado como un líder que escucha y que, en diferentes ocasiones, ha estado dispuesto a rectificar cuando ha hecho falta. Creo que tenemos que confiar en él, y creo que hay que respetar al comandante de un país en la situación que vivimos: una situación muy próxima a una guerra, con un adversario ―un Imperio gigantesco, el más poderoso de la Historia― que se abalanza con todas sus fuerzas contra todos nosotros, con el fin de adueñarse de nuestras nación, sus recursos y riquezas.

Con esto no estoy llamando a abstenerse de discrepar. 

Estoy llamando a apoyar a Maduro en medio de las difíciles y controversiales decisiones que podrían tomarse en el marco de la Asamblea Nacional Constituyente, y a presentar ante él, ante su equipo y ante la futura ANC aquellas advertencias, discrepancias y desacuerdos que podamos tener, sin olvidar quién es nuestro aliado, y quienes son nuestros enemigos que quisieran vernos muertos. 

Creo que Chávez lo llamó de esta manera: “irreverencia en la discusión, lealtad en la acción”.

Es mi humilde opinión sobre el tema. Mis respetos a todos los camaradas, concordemos o no en estos temas difíciles.

7 de mayo de 2017

Bases de datos del Estado: Nuestra lealtad no puede convertirse en excusa para la incompetencia


Entre viernes y sábado, un grupo de personas llamados "Los Pingüinos" aseguraron haber ingresado a la base de datos del Carnet de la Patria, publicando información privada de numerosos camaradas allí almacenada, incluyendo la mía. No hay duda alguna de que estas personas, de alguna forma que aún no ha sido informada oficialmente, lograron tener acceso a la base de datos del Carnet.

Es una demostración más del nivel de fascismo de un pequeño grupo extremista de la oposición, que está empeñado en hacer acciones cada vez más hostiles y violentas. Si el gobierno de Maduro respondiera violencia con más violencia, entraríamos directamente en la ruta de una guerra civil y de una masacre entre hermanos, que en poco se diferenciaría con el genocidio de Ruanda en 1994.

Por ello, aplaudo todos los esfuerzos de Nicolás Maduro y su gobierno por colocar el diálogo en primer lugar y mantener las puertas abiertas a los grupos opositores diversos, como vía para intentar lograr la paz.

Sin embargo, es mi deber como revolucionario, chavista, informático y defensor de este proceso llamar fuertemente la atención al gobierno del Presidente Nicolás Maduro por los pobres niveles de seguridad informática que se mantienen en bases de datos de gran importancia para el país.

Hasta ahora, la única respuesta extraoficial que he encontrado tras la publicación hecha por estos opositores fascistas, es un mensaje anónimo esparcido en Whatsapp, que dice cosas como: "¡Desmentido! *No fue Hackeada* la Base de datos del _Carnet de la Patria_ esta intacta. Sólo accedieron a nivel superficial de consulta donde colocaron dirigentes emblemáticos mas no accedieron a la base. La base de datos del Carnet de la Patria está blindada".

Sabemos que el mensaje tiene como principal finalidad tranquilizar a quienes creyeron el falso mensaje de los pretendidos "hackers", de que todos los datos del Carnet de la Patria supuestamente fueron eliminados. Pero también pareciera estar evadiendo responsabilidades.

Y es que el mensaje no reconoce que SÍ HUBO UNA GRAVE FALLA DE SEGURIDAD EN EL CARNET DE LA PATRIA, que permitió que individuos fascistas entraran a la base de datos del Carnet, robaran datos de numerosos camaradas y los publicaran, con todas las terribles consecuencias que implica la violación de nuestra privacidad en un momento como este: continuas llamadas telefónicas, amenazas, la publicación en redes sociales y de mensajería de la dirección fisica de los señalados, el uso de estos datos para intentar penetrar a otras bases de datos, y el uso de esta información para intentar amedrentarnos a nosotros y a nuestras familias.

En estos momentos de alta conflictividad, mi foto y datos personales, y los de otros camaradas, circulan en grupos de Whatsapp de la oposición, llamando a agredirnos donde nos vean.

Hay quien insiste en que es falso que haya habido algún robo de información. Al respecto, debo acotar que la data publicada por los fascistas en Twitter, incluyendo mi foto, coincide en su totalidad con la data que suministré el día que fui carnetizado en un operativo realizado en la Biblioteca Nacional.

No es la primera vez que esto pasa. ¡Y no nos intimidarán! Seguiré y seguiremos luchando hombro a hombro, defendiendo este proyecto en el que creo, como única vía para lograr la paz, acabar con la pobreza y con la desigualdad social, en el camino socialista por el cual hemos votado.

Pero camaradas: NUESTRA LEALTAD NO PUEDE CONVERTIRSE EN EXCUSA PARA LA INCOMPENTENCIA. Es absolutamente INADMISIBLE que el personal que mantiene nuestros sistema informáticos y bases de datos tan delicadas como la del Carnet de la Patria, se tome a la ligera la seguridad, el mantenimiento y la preservación de nuestros datos personales.

No es la primera vez que bases de datos nuestras son vulneradas. En 2015, atacantes lograron entrar a la base de datos del Seniat valiéndose de las deficientes metodologías de recuperación de contraseña, entrando a los datos de numerosos revolucionarios y publicando direcciones, teléfonos e incluso haciendo declaraciones falsas a camaradas y figuras mediáticas como Larissa Costas, Pedro Carvajalino, Anais Rodríguez y muchos otros, incluyéndome.

En aquella ocasión, diferentes camaradas afectados emitieron todas las alertas en privado, haciendo contacto con ministros y otros funcionarios con el fin de que este grave problema de seguridad fuera corregido. Pero los problemas con la base de datos del Seniat se repitieron en 2016, sorprendentemente.

Hace unas pocas semanas, atacantes nuevamente penetraron, al parecer usando las bases de datos del Instituto Venezolano de Seguros Sociales, a las nóminas de varios ministerios e instituciones públicas, publicando datos personales de cientos de trabajadores.

Y ahora, ocurre lo del Carnet de la Patria. 

Comprenderán que no puedo mantener en privado mi indignación, como ya lo hice varias veces en el pasado.

Sabemos que pudieron ser muchas las causas de estas fallas de seguridad: un trabajador desleal, un infiltrado, alguien que cede a la corrupción, una falla de software no detectada. Lo que molesta son estas fallas TAN REITERADAS, a veces causadas por la improvisación y las exigencias de hacer las cosas de un día para otro, sin la necesaria planificación, sin establecer políticas de seguridad y sin buscar a personas con la experiencia y lealtad necesarias, en la cantidad suficiente.

Es en parte por estas razones que camaradas del PCV se negaron a entregar los datos de su militancia al Estado venezolano: por una desconfianza natural, por lo fácil que ha sido en el pasado que las mismas se vulneren y publiquen.

Si el estado revolucionario no puede asegurar que nuestros datos personales puedan mantenerse en privado, deberían eliminarse de las bases de datos las direcciones, teléfonos e información que pueda ser usada por el fascismo, o comprenderse que determinadas personas opten por no sacarse el Carnet, dado el peligro de que su información sea publicada. Quienquiera que arremeta contra un camarada o pretenda excluirlo de cualquier plan o beneficio social por haber tomado la decisión de no sacarse el Carnet de la Patria, es tan fascista como aquellos que están publicando nuestros datos personales para arremeter contra nosotros.

A pesar de mis dudas, hace dos meses me saqué el Carnet de la Patria (que aún no me ha sido entregado en físico), dando un voto de confianza a este noble e importante esfuerzo del Presidente Maduro para poner orden en la información proveniente de casi 30 misiones socialistas, poder medir de forma realista su alcance y poder mejorarlas enormemente.

Pero pido a quienes son responsables de su mantenimiento y su seguridad, así como a los responsables directos de cualquier otra base de datos del Estado, y a los responsables de entes del Estado que fijan políticas para la seguridad de la información de todas las instituciones públicas, tomarse en serio su trabajo, mejorar las políticas y entender que están trabajando con los datos del bravo y valiente pueblo de Simón Bolívar.

De su competencia, puede depender hasta la vida de personas inocentes.

¡Sean responsables!